Da a tus piernas el cuidado que se merecen

    Las varices son una manifestación de la insuficiencia venosa crónica, una enfermedad muy frecuente en nuestra sociedad que afecta tanto a hombres como a mujeres y que puede aparecer a cualquier edad, aunque lo más habitual es que lo sufran mujeres, por encima de 30 años, con antecedentes familiares de varices y que trabajan muchas horas de pie de forma continuada (azafatas, camareros, dependientes……).

    Síntomas

    Síntomas como la pesadez, calambres, hinchazón y edema se hacen más evidentes en primavera y en verano, porque el calor hace que las venas se dilaten y se dificulte el retorno del flujo venoso hacia el corazón. En ocasiones, incluso sin tener varices visibles, aparecen también estas molestias, porque nuestras piernas son el reflejo de lo que hacemos cada día fruto del deterioro asociado al envejecimiento, sedentarismo o de la obesidad, que dificultan que nuestro sistema circulatorio funcione correctamente.

    Tipos

    Debemos diferenciar varios tipos de varices. Las varices dependientes de los troncos principales de la pierna (denominados safenas) y sus colaterales, generalmente de mayor calibre y las varículas, que se localizan en la propia piel. Muchas consultas al especialista se realizan por estas variculas o teleangiectasias denominadas también “arañas vasculares” que solo tienen implicaciones estéticas y no producen trastornos en el funcionamiento del retorno venoso. Las varices gruesas, además de producir alteraciones estéticas, pueden dar lugar también a problemas de salud, como son la tromboflebitis superficial, cuando las venas cercanas a la superficie de la piel se taponan por un coágulo y se inflaman, produciendo dolor y molestias localizadas. En ocasiones pueden sangrar ante traumatismos o de forma espontánea; en pacientes mayores con la piel muy deteriorada y, en algunos pacientes, se puede estropear tanto la piel de los tobillos que producen úlceras varicosas que ocasionan dolor y suelen tardar muchos meses en cicatrizar, lo que conduce a una mala calidad de vida.

    Cuándo tratarlas

    Es importante tratar las varices cuando son pequeñas, así evitaremos que se hagan más grandes y las complicaciones que pueden provocar la degeneración de las mismas. Cuando ya se tienen varices no existen cremas ni pastillas milagrosas que las hagan desaparecer. Nuestro trabajo es mejorar la circulación de las piernas, y para ello disponemos hoy en día de técnicas novedosas y poco agresivas. El tratamiento quirúrgico ha de ser individualizado dependiendo de las características del paciente y del tipo de varices, por eso hacemos una ecografía para ver el estado de las varices de manera interna. Para las varices pequeñas (estéticas) son eficaces los tratamientos que realizamos en la consulta, como es el láser percutáneo o la esclerosis con espuma, sin anestesia, y con una finalidad estética. Para las varices más gruesas, los tratamientos se realizan en quirófano y en la mayoría de los casos podemos emplear la cirugía con láser endovenoso, que permite una recuperación inmediata, disminuyendo las complicaciones y la estancia hospitalaria.

     

     

    Dra. Cristina Feijóo Cano

    Especialista en Angiología y Cirugía Vascular. Hospital Viamed Montecanal.

    http://doctorafeijoo.com/

    Para más información: www.viamedmontecanal.com

    Deja un comentario

    Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

     

    Quieres saber más, suscríbete a nuestro boletín